
Una
Visión estratégica.
Los políticos se empecinan
en mantener divididas zonas y cuestiones que deben ser tratadas como
una unidad y concentradas algunas funciones que deberían ser
descentralizadas.
Los municipios son instituciones claves
para la transformación Argentina. El esquema institucional
de nuestro país ha estado tradicionalmente enfocado en la relación
entre la nación y las provincias. Sin embargo, muchos de los
grandes desafíos que afectan directamente a los ciudadanos
están vinculados con los poderes que tenga la municipalidad
y la forma en que ese poder sea administrado.
Como criterio general, podemos afirmar
que Argentina debería descentralizar hacia los municipios
la mayor cantidad de servicios posibles, de modo tal que la "responsabilidad"
del administrador esté contrastada y controlada directamente
por los vecinos que son protagonistas (o víctimas) en las decisiones
que se adopten.
Esto no supone, proponer una eliminación
del orden provincial o desconocer el ámbito nacional para determinadas
políticas de Estado que -necesariamente- requieren un gobierno
central. Pero sí manifiesta la intención de que el poder
esté lo más cerca de la comunidad -y del ciudadano-
que sea posible en cada caso.
Es verdad que existen muchos municipios
y comunas en el territorio nacional que no tendrían aún
la suficiente capacidad para administrar esta "descentralización
del poder". Tal vez en ciertos casos, se requiera una acción
más paulatina. Pero no es ése el caso de la Municipalidad
de Córdoba que podría liderar esta tendencia de fortalecimiento
y auto-desarrollo local.
Es necesario reclamar ante la nación
y la provincia para que esta tendencia se haga efectiva en leyes concretas
y en asignación de recursos.
Los actuales mecanismos de coparticipación,
por dar un ejemplo, generan serias distorsiones por la complejidad
en la definición de los porcentajes que se atribuyen a cada
municipio y por la discrecionalidad política que existe a la
hora de asignar esos recursos.
Si bien no es una decisión que
depende de la municipalidad, queremos ser los motores de una transformación
de este esquema centralizado.
Dos
tendencias de gobierno.
En el caso de la Municipalidad
de Córdoba esta recuperación de poderes debe ser acompañado
por dos acciones de carácter estratégico en el marco
del desarrollo de la ciudad que queremos para el siglo XXI.
-
Avanzar hacia una descentralización
desde el municipio hacia los Centros de participación vecinal
(CPC) para que estas instituciones adquieran poderes reales de
decisión, de control y de acción respecto de las
cuestiones que atañen a su zona de influencia. La posibilidad
que los vecinos de la zona elijan por votación al directorio
del CPC y permitir que los candidatos no sean necesariamente de
los partidos políticos es la garantía de que esta
transformación se produzca en el corto plazo.
- Como contracara, existe cada vez una
mayor interdependencia entre el Municipio de Córdoba y los
municipios que están alrededor y conforman la región
metropolitana del Gran Córdoba.
Hablamos de Alta Gracia, Carlos Paz, Calera, Saldán Villa
Allende, Mendiolaza, Unquillo, Río Ceballos, Jesús
María, Monte Cristo, Río Segundo.
Problemas estructurales como la seguridad, el transporte, el control
de las normas, los servicios de salud, educación, la recolección
de basura y en -en general- las cuestiones medioambientales, los
proyectos de infraestructura, todos resultan items que deben ser
incluidos en una agenda común.
Pero para que ésta sea efectivamente abordada necesitamos
acuerdos entre los municipios para subordinarse a las decisiones
comunes respecto de las políticas de Estado para la región.
La única garantía de que la región metropolitana
exista y establezca políticas comunes (y en algunos casos unificadas)
es que haya un poder supramunicipal que tenga competencia sobre estos
temas regionales. No podemos estar supeditados a la buena o mala voluntad
de los intendentes que se suceden en cada ciudad. Hablamos de un organismo
en el que estén representadas las municipalidades, y que tenga
poder decisorio.
El
potencial de la Región Centro.
Hay que destacar el rol que puede
jugar la ciudad de Córdoba en la consolidación de la
Región Centro, si es capaz -además de generar condiciones
locales- de establecer políticas de cooperación y organismos
de vinculación con las demás ciudades importantes del
país, como Mendoza, Rosario, Santa Fe y Paraná y de
los países vecinos como Santiago de Chile, Montevideo y Porto
Alegre.
El potencial de la Región Centro
es una gran oportunidad, si sabemos aprovecharla. Hablamos de una
región que concentra a las regiones más productivas
de Sudamérica, integrando –en una versión amplia- un
corredor bioceánico que va desde Porto Alegre hasta Santigago
de Chile, pasando por Uruguay y las provincias de Entre Ríos,
Santa Fe, Córdoba y Mendoza en Argentina.
La cooperación y la interacción
no servirá si sólo se da a nivel de gobiernos y si sólo
se enfoca el aspecto económico. Es necesario asegurar que las
comunidades lleguen a sentirse parte de un mismo proyecto regional
y que el intercambio se produzca en todos los ámbitos: cultural,
educativo, comunicacional, deportivo, etc.
Que
lo estratégico
no dependa de los políticos.
La frase puede impactar pero
es nuestra convicción. No por cuestiones de fondo. Sino porque
ahora no tenemos políticos que sean estadistas.
Proponemos conformar un Instituto
de planeamiento estratégico que sea financiado con fondos públicos
pero que tenga autonomía para establecer las políticas
locales de largo plazo en lo que hace a urbanismo, medio ambiente,
infraestructura urbana, zonas de incentivo económico, etc.
Los candidatos a intendente -y sus respectivos
partidos- presentarán sus propuestas, pero tendrán como
contrapeso el prestigio y el trabajo de largo aliento –si es que el
instituto cumple con sus objetivos- que realizarán los profesionales
del instituto, en conjunto con las instituciones comunitarias.
Debemos tender a lograr un proyecto de
ciudad que trascienda a los gobiernos que se sucedan.
En este instituto deberían participar
también los investigadores, profesores y profesionales de las
6 Universidades de Córdoba.
Una
decisión política novedosa.
Como podrá advertirse
a lo largo de todas estas páginas, se cumple como lineamiento
general la idea de devolver el poder a la gente y a la comunidad en
aquello en lo que sea posible.
Por eso esta idea del Instituto de planeamiento
estratégico. Por eso la firme decisión de acercar el
poder al vecino dándole mayores atribuciones de gobierno a
los CPC -con la posibilidad de que sean elegidas por voto sus autoridades-,
por eso la idea formulada en el terreno social de concentrar todos
los fondos públicos dedicados a la asistencia para que sean
administrados por una Fundación en la que tenga una participación
mayoritaria las instituciones sociales de la comunidad (con un estricto
control, por supuesto).