Acción de la Juventud de Primero la Gente

 



¿TRAGAMONEDAS Y JUEGO DESMEDIDO O SOCIEDAD SANA?


Por Darío E. Zeino
Juventud Partido Primero La Gente.
Asamblea “Jóvenes por Carlos Paz”

Es el dilema que está a punto de resolverse en nuestra Ciudad  y cuyo resultado está hoy en manos de nuestros Concejales e Intendente.

En el mes de Julio del corriente año, el Honorable Concejo de Representantes de Villa Carlos Paz aprueba por unanimidad una ordenanza restringiendo los horarios de apertura y cierre de las salas de máquinas tragamonedas y slots. Luego el Intendente, en uso de sus atribuciones, decreta vetar dicha ordenanza.

Esta ordenanza aprobada por unanimidad, es decir, por todos los miembros del Concejo, acotaba el funcionamiento de éstas salas a los siguientes horarios: De Lunes a Viernes de veinte (20) horas a seis (6) horas y Sábados, Domingos y feriados de doce (12) horas a seis (6) horas. Recordemos que actualmente la sala de maquinas tragamonedas y slots de la empresa privada CET S.A ubicada en el casino de nuestra ciudad, se encuentra abierta las 24 horas del día y cuenta con aproximadamente trescientos (300) máquinas y que a fines de este año se abre, en el corazón de la ciudad y a tan sólo una cuadra y media de una escuela, una nueva sala que contendrá seiscientas (600) máquinas, haciendo un total aproximado de novecientas (900) tragamonedas.

Desde la fecha del veto del Sr. Intendente hasta el día de hoy, la situación ha ido variando. Por un lado, algunos concejales dicen haber cambiado su postura tan solidamente fundada en el momento de crear la ordenanza, por encontrar nuevas cuestiones a considerar que no las tuvieron en cuenta al momento de legislar (como ser la actividad turística local y la situación laboral de algunos empleados de la sala que se quedarían sin trabajo al disminuir el horario de funcionamiento). Por otro lado, el sindicato de empleados de la empresa CET S:A. comenzó a manifestarse para que se insista la ordenanza vetada pero para que se la vote en contra y de esa manera lograr que no pueda volver a insistirse sobre la restricción durante el período de todo un año legislativo, es decir hasta Agosto de 2009, tiempo suficiente para que la empresa haga apertura de la nueva sala y contrate a nuevos empleados.

Al mismo tiempo un grupo de treinta (30) organizaciones locales, entre ellas Centros de Estudiantes de Colegios Secundarios, Centros Vecinales, la Pastoral Social, Iglesias Evangélicas, Clubes Deportivos, Organizaciones Intermedias, Movimientos Políticos y otras Entidades Juveniles, nos hemos unido con el fin de apoyar la sanción de dicha ordenanza y en el transcurso de los días hemos presentado varios pedidos de insistencia, de reunión, de audiencia y el armado de una mesa de diálogo q contenga a todos los sectores interesados con el fin de consensuar y crear una ordenanza superadora, pero como respuesta sólo hemos recibido silencio y desatención por parte de la mayoría de nuestros representantes.

Hoy en día el tiempo esta prácticamente agotado debido a que la empresa CET S.A se encuentra en las etapas finales de construcción de la nueva sala, para la cual contratara nuevos empleados, impidiendo luego, la relocalización de los actuales a esta nueva sala, de existir esta restricción horaria.

Pero al tiempo que marcha la obra, tan solo hay silencio e inactividad por parte de varios de los ediles, como esperando que el tiempo transcurra inadvertidamente para que todo quede de la manera en que está y, sin darnos cuenta, tengamos casi mil máquinas tragamonedas en funcionamiento todo el día.

Son de público conocimiento los severos perjuicios y trastornos que estas máquinas, altamente adictivas, generan en la sociedad, en la familia, en la salud de las personas y en las economías locales de las ciudades donde se encuentran instaladas. Peor aún, es el impacto que generan cuando son localizadas en el corazón de una ciudad. La única posibilidad de mitigar y disminuir estos daños, apuntando a su faz  preventiva, es acotando el horario de apertura y cierre de dichos locales.

Pero... ¿cuál es el motivo que conduce a los concejales a permanecer en silencio? ¿por qué será que después de comprender el daño que han de causar estas máquinas y sancionar para diminuirlo hoy ya no les importa? Actualmente la empresa privada CET S.A recauda  y se lleva de Carlos Paz anualmente más de 110 millones de pesos con tan solo 300 máquinas, y que al agregarse 600, alcanza una proyección estimativa de 300 millones de pesos al año. Siendo notorio que al reducirse el horario de funcionamiento de estas máquinas dejarán de producir tal ganancia para la empresa... ¿lo permitirá ésta tan fácilmente o recurrirá a algún mecanismo típico de la historia política argentina para obtener su finalidad económica? ¿Será ese el por qué de este cambio repentino de posición habiendo sido tan fundamentada en valores y principios la anterior postura que los llevó a legislar a favor de la restricción horaria?

Las dudas invaden mis pensamientos y el de muchas personas que, amparándose en la triste realidad histórica político-partidaria de nuestro país, llegamos a sospechar mal al contestarnos todas estas preguntas.

Hoy reclamamos gobernantes que se mantengan firmes en sus convicciones y que no existan en ellos seducciones ni violencia capaz de desviarlos o echar por la borda aquellas ideas. Convicción conforme a la cual deben obrar en todo momento cuidando que prevalezca siempre la más ventajosa para la ciudad.

Es responsabilidad de todo concejal  e intendente tutelar en sus actos de gobierno el bien jurídico superior. Protejan y amparen al bien jurídico superior que, sin lugar a duda alguna, son los niños (no sigan engrosando las filas de pequeños cuyas primeras imágenes de la vida son las del abandono); protejan a los jóvenes, ancianos, al sustento de cada hogar y a la FAMILIA y legislen a su favor. Apliquen el Poder de Policía en la manera correcta, atendiendo a la salubridad, moralidad y bienestar general de las mayorías. Más allá de toda presión partidaria no tengan miedo a tomar decisiones que haga mas humana sus vidas.

Derroten la concupiscencia que puede generar el poder y sean dueños de sí mismos o “se volverán en odiosos déspotas, pasarán su vida entera aborreciendo y siendo aborrecidos, conspirando y siendo objeto de conspiraciones, temiendo en fin, mucho más y con más frecuencia a los enemigos del interior que a los de fuera, y así caerán en el abismo tanto ellos como la ciudad” (Platón, La República)

Ingenuamente me pregunto ¿cuántos serán los turistas que dejarán de elegir nuestra hermosa ciudad como destino para sus vacaciones sólo por no contar con una sala de tragamonedas que funcione las 24hs?. Ese turista que vendría sólo a estar las 24hs en un tragamonedas... ¿cuánto le sirve a Carlos Paz?. No podemos comparar estos valores con la posibilidad de proteger nuestros niños y nuestras familias y evitar nuevos enfermos de ludopatía. 

La ordenanza vetada nos acercaba al equilibrio entre lo turístico, la salud y la economía de nuestra gente, la cual también se vería severamente afectada al irse semejante caudal de dinero de nuestra ciudad, dañando así al comercio local, a la empresa familiar, al inversionista, al que apostó tantos años a esta ciudad y a las fuentes locales de genuinos puestos de trabajo.

Por todo esto creo en que continuamos, de no ser insistida y aprobada esta ordenanza, “con las políticas sociales y económicas que de ninguna manera fueron pensadas para el bien de nuestro pueblo; sino dictaminadas por el despotismo de las grandes empresas que nos controlan; amparados, a su vez, por funcionarios corruptos que han saqueado el patrimonio nacional, en aras del beneficio personal y las rencillas partidarias” (Ernesto Sábato, España en los diarios de mi vejez.).

Señores representantes, no se transformen en instrumentos para causar daño a aquellos que deberían cuidar y proteger. No colaboren a la corrupción del tejido social. Velen por la salud, por los valores mas preciados de nuestro pueblo y por el turismo y economía local. No dejen pasar esta oportunidad histórica. Dejen un legado positivo a las futuras generaciones y no dejen, a nosotros los jóvenes, más ruinas para levantar, que ya tenemos suficientes.

“Coherencia”, un valor que la sociedad reclama a gritos a los representantes y políticos, no hagan oídos sordos y pónganla en practica.

Sepan que están siendo detalladamente observados en su accionar. Podrán cosechar honores y agradecimientos de toda la población actual y futura o convertirse en esclavos de sus actos.