Mi nombre es Sina Johannes, tengo 22 años y estudio Economía y Psicología en Frankfurt, Alemania.

En agosto de 2004 vine a Córdoba, Argentina para estudiar Economía por un semestre en la Universidad Nacional con un programa de intercambio.

Para mí, esta experiencia ha sido muy valiosa, porque conocí un sistema completamente distinto del sistema en Alemania, debido a varias razones: por ejemplo, la forma de estudiar, de vivir o algunos  puntos de vista. Después de mis estudios, viajé por el norte de Argentina, Bolivia, Perú y Brasil, pero tuve la sensación de que algo todavía me faltaba para redondear mi estadía en el extranjero.

De esta manera, decidí buscar una pasantía acá para ganar también la experiencia del trabajo. De un amigo recibí la dirección de la página Web de PRIMERO LA GENTE.

Me informé por ese medio y lo que leí me pareció tan interesante que pregunté si me aceptarían como pasante por un mes. Todavía me gusta participar en este nuevo movimiento que, para mí, es muy útil y necesario para este país. Espero que pueda ayudar un poquito a desarrollar este trabajo con mis puntos de vistas e ideas.

Ya le doy las gracias a PRIMERO LA GENTE por mostrarme que hay personas muy comprometidas que  realmente quieren torcer la situación política y económica de Argentina. Les deseo todo lo mejor para que se realize este proyecto.

 

Reflexiones de una ciudadana alemana
que vivió meses en Córdoba

 

Algunos diferencias y circunstancias que noté
y que me sorprendieron.


Cuando estaba en Alemania, por venir a la Argentina, pensaba que los estudiantes eran más ambiciosos y serios con sus estudios porque ésta es casi la única forma de seguir adelante, de mejorar sus posibilidades y nivel de vida. Pero parece que los estudiantes de este país no todos pero la mayoría son menos dedicados que en Alemania. Por eso, me sorprendí cuando me di cuenta, que todos los bares, por ejemplo en Rondeau, están casi siempre llenos, cada día y en cada horario.

También me sorprendió mucho, especialmente cuando hablé con una amiga sobre ese tema de salir toda la noche, que los estudiantes no trabajan.

Ella me contó que a la mayoría de los padres les cuesta mucho financiar los estudios de sus hijos, por eso entiendo menos cómo pueden gastarlo en una forma así. Cuando pregunté por qué los estudiantes no trabajan me dijeron que no se puede trabajar media jornada; que las empresas solamente aceptan a las personas si trabajan todo el día. Eso me parece una falencia muy grande del sistema por varias razones:

  • Primero, los estudiantes son una mano de obra más barata. No sé exactamente cómo es en Argentina pero en Alemania las empresas no tienen que pagar tantos impuestos para los  estudiantes. Además sería mucho más barato si los estudiantes, en lugar de empleados más educados, hicieran los trabajos más  fáciles como por ejemplo sacar fotocopias.

  • Segundo, al trabajar y al estudiar (aunque sea algo sencillo) uno gana dinero y experiencia a la vez, ya que se aprende a trabajar junto a un grupo desarrollando un proyecto o ayudando otras empleados.

  • Tercero, ese sistema también es muy útil para las familias, porque, por ejemplo, muchas madres  podrían reducir sus horarios en una empresa cuando sus hijos son muy jóvenes y podrían trabajar en esa época por media jornada.

Además me impactó el notar que los secundarios no educan lo suficiente. Poca gente dispone de buenos conocimientos generales como historia o inglés por ejemplo. Especialmente mi generación debería ser capaz de hablar bien en inglés.

La ultima diferencia que noté es que cuando tengo que hacer encargos cotidianos como cambiar cheques de viajero en un banco o ir al correo, muchas veces los distintos pasos del trabajo son realizados muy ineficientemente. Es decir, a veces hay colas muy largas porque los empleados trabajan en forma ineficiente y a veces también lentamente. 

 

Mi nombre es Sina Johannes, tengo 22 años y estudio Economía y Psicología en Frankfurt, Alemania. En agosto de 2004 vine a Córdoba, Argentina para estudiar Economía por un semestre en la Universidad Nacional con un programa de intercambio. Para mí, esta experiencia ha sido muy valiosa, porque conocí un sistema completamente distinto del sistema en Alemania, debido a varias razones: por ejemplo, la forma de estudiar, de vivir o algunos  puntos de vista. Después de mis estudios, viajé por el norte de Argentina, Bolivia, Perú y Brasil, pero tuve la sensación de que algo todavía me faltaba para redondear mi estadía en el extranjero. De esta manera, decidí buscar una pasantía acá para ganar también la experiencia del trabajo. De un amigo recibí la dirección de la página Web de PRIMERO LA GENTE. Me informé por ese medio y lo que leí me pareció tan interesante que pregunté si me aceptarían como pasante por un mes. Todavía me gusta participar en este nuevo movimiento que, para mí, es muy útil y necesario para este país. Espero que pueda ayudar un poquito a desarrollar este trabajo con mis puntos de vistas e ideas. Ya le doy las gracias a PRIMERO LA GENTE por mostrarme que hay personas muy comprometidas que  realmente quieren torcer la situación política y económica de Argentina. Les deseo todo lo mejor para que se realize este proyecto.