La ciudad en sus barrios

 

RECONOCIMIENTO DE NECESIDADES DE LA SECCIONAL 5TA – (San Vicente)

UNA HERRAMIENTA PARA EL DEBATE
CON LOS VECINOS


Por Daniel E Calvo Sanz


Como partido de centro, tenemos una fuerte convicción democrática, razón por la cual rescatamos toda iniciativa tendiente a revalorizar el importante rol que cumplen las instituciones en la vida de toda comunidad organizada. Y es justamente por ese motivo, que repudiamos todo ejercicio de poder abusivo, toda acción tendiente a desprestigiar las instituciones democráticas con ánimo de concentración de poder, eventos que se han repetido varias veces durante el gobierno de Nestor Kirchner.

Queremos una nueva oportunidad para Córdoba, que se le permita recuperar el protagonismo que históricamente tuvo. Queremos que se acaben las prácticas corruptas, que el ciudadano de a pie pueda caminar seguro por la calle, convencido de que el que “las hace, las paga”. Queremos recuperar la clase media de Córdoba, esa que ha sido el orgullo de nuestro país y que ha sido herida de muerte por las políticas económicas implementadas durante los últimos 30 años. Queremos una municipalidad que sea eficiente, que brinde los servicios que los vecinos se merecen y que no derroche el dinero en burocracia y sueldos altísimos para los amigos del intendente. Queremos que nuestra ciudad funcione como Dios manda.

Los miembros de Primero La Gente queremos acercarnos a los vecinos de la seccional 5ta a los fines de interiorizarnos sobre los temas que más les preocupan para discutir sobre ellos y buscar, conjuntamente, soluciones que mejoren su calidad de vida.

Los temas que proponemos debatir son:

Recuperar el Centro Cultural San Vicente e integrarlo a la comunidad

El centro cultural San Vicente debería ser un epicentro de participación y formación ciudadana. Acoger y difundir diversas actividades culturales permitiendo a los vecinos conocer y valorar el patrimonio visual y audiovisual de la Nación.

Sin embargo, actualmente se encuentra descuidado por las autoridades actuales. Proponemos su puesta en valor para rescatarlo como elemento de desarrollo comunitario.

Proponemos abarcar en este aspecto una visión macro de la historia de estos barrios, donde nació Córdoba, consolidado en este espacio público y en su patrimonio arquitectónico.

Asimismo, existe un potencial turístico no trabajado que Primero La Gente quiere desarrollar vinculando los componentes Turístico, Cultural e Histórico, utilizando como valor agregado los conocimientos que en  programas de recuperación de memoria histórica y sentido de pertenencia tienen universidades u ONGs de Córdoba.

Este proceso de revalorización implica utilizar cada uno de las plazas, parques y calles de ambientes urbanos con valor monumental, destacando y exaltando sus características para su óptimo aprovechamiento hasta colocarlos en condiciones de cumplir a plenitud una nueva función social en nuestra época; como recurso turístico autosuficiente generador de riqueza, contribuyendo a fortalecer la economía de la ciudad.

El papel de un Centro Cultural en la sociedad actual

Desde hace ya un par de décadas que en los países centrales los centros culturales  y museos constituyen las obras arquitectónicas más significativas. Contenido y continente son objeto de los mayores esfuerzos de imaginación desde las más variadas perspectivas tecnológicas y disciplinarias. Progresivamente esta tendencia se ha ido también generalizando en nuestros países. Y todo parece señalar que, aquí y allá, esta propensión sólo se encuentra en sus inicios.

Por tamaño, ingenio, esfuerzo presupuestario y apuestas a la innovación tecnológica, día a día cada nuevo emprendimiento compite con el anterior y los “viejos” luchan por no quedar rezagados. Es en estos complejos multifacéticos y generosamente receptivos donde la sociedad quiere mostrar su mejor imagen al visitante, docentes y padres educar a niños y jóvenes, el ciudadano busca descubrir atractivos y placidez, y el gobernante, quizás, su impronta más imperecedera.

Esto ocurre cuando estamos viviendo no una crisis sino la mutación de toda una civilización, cuando el mayor de los capitales es el conocimiento. Es en este contexto donde se inscribe la programación, realización, organización y gestión de un centro cultural o museo.

De más está decirlo, llevar adelante un centro cultural no es sencillo, por eso debe ser coordinado por equipos interdisciplinarios especializados, donde permanentemente se presentan desafíos fascinantes para la arquitectura y las otras especialidades intervinientes. Para una realidad que va creando nuevos espacios para el desarrollo de la imaginación, la previsión de situaciones y la variabilidad en la presentación de mensajes atractivos es la clave de todo centro cultural actualizado, no importa su tamaño, que siempre reúne una serie de exigencias mínimas edilicias, museográficas, científicas, educativas.

Proponemos un centro cultural inserto y armónicamente integrado al ordenamiento del territorio que se propugna (planeamiento urbano, paisajístico, educativo, cultural, turístico). Un centro en el que pueda participar la familia toda, con una amplia oferta cultural para todos los gustos. Queremos un centro cultural abierto a los vecinos, que sirva al desarrollo cultural de la sociedad.

Porque el centro cultural, tal como está planteado no sirve a los vecinos y se convierte en un lugar más donde realizar designaciones por cuestiones políticas.

Las distintas fases del proyecto centro cultural propiamente dicho debe tener los recursos que garanticen la solidez que habrá de garantizar su crecimiento y adaptabilidad. Esos recursos están disponibles, sólo que es una decisión política del municipio priorizar el pago de altos salarios, designar amigos y parientes y alimentar la burocracia (la Municipalidad obtiene recursos que superan los $750 millones anuales).

 

La seguridad: el gran reclamo pendiente. Políticas de desarrollo social para mejorar la seguridad ciudadana.

Uno de los temas que la ciudadanía ve con preocupación es la relativa a la seguridad ciudadana y ahora que empieza a calentarse el ambiente político con las campañas, el asunto adquiere singular importancia.

En tal sentido, resulta de utilidad comentar aspectos que los expertos en temas de seguridad ciudadana conocen y que emanan de recomendaciones de las Naciones Unidas.

Aquí resulta sumamente interesante plantear el debate sobre si municipalidad de Córdoba debe asumir el liderazgo en la lucha contra la delincuencia, ante la falta de personal en la policía provincial, o solamente dedicarse a Pavimentar las calles, alumbrar y recoger la basura.

Las recomendaciones de las Naciones Unidas enfatizan la necesidad del mejoramiento del entorno físico de las poblaciones urbanas deprimidas, con miras a la construcción sustentable de barrios más seguros. “El desarrollo social es una modalidad de desarrollo que apunta a mejorar la capacidad de la gente de vivir en un entorno seguro y permitirle participar plenamente en la sociedad” (Naciones Unidas 1990).

Esto presupone intervenir en el origen de disfunciones sociales como la marginalidad crónica, una inadecuada educación parental, insuficiencia de espacios y equipamientos recreacionales colectivos en los distintos barrios, y abuso de drogas y alcohol, en especial entre los jóvenes, por lo tanto estas políticas tienen una incidencia directa en el origen del problema para la mejora de la seguridad ciudadana.

La mejora en las condiciones de vivienda de la población, la construcción de una red vial de calidad e iluminada, la construcción de predios deportivos y otras obras recreacionales, mejorarán sustantivamente la calidad de vida de los vecinos y la seguridad.

Una recomendación que Naciones Unidas hace a los intendentes y gobernadores es que se deben establecer programas tendientes a erradicar las viviendas precarias y mejorar las viviendas y el entorno físico de zonas peligrosas de las ciudades, construyendo áreas de recreación, cultura y deporte, además fomentar la creación de talleres y micro emprendimientos donde esa población pueda generar sus propios trabajos y obtener recursos para que puedan sustentarse. Pero no regalando las viviendas, sino que las mismas sean fruto del esfuerzo personal de quien las recibe. Para ello, es necesario que se fomente el desarrollo de actividades que generen puestos de trabajo dignos que permitan a esas personas ingresar formalmente a la economía, retribuir con una cuota por la obtención de una vivienda digna, y además bastarse para su sustento y el de su familia.

Por lo tanto es importante que el gobierno central, los gobiernos provinciales, las municipalidades y la sociedad civil organizada, coordinen esfuerzos para mejorar las condiciones de vida de la población en general y de la población más necesitada en particular.

Pero además es necesario que se termine la impunidad. Porque la inseguridad también es consecuencia de la impunidad. Quien aprende que los delitos no encuentran castigo en la sociedad, podría verse tentado a cometerlos.

Sin embargo, cuando existe una conciencia generalizada de que la ley debe respetarse y que “quien las hace, debe pagarlas”, que no hay excusa que valga, que la sociedad no acepta que alguien se desvíe un ápice de lo que dicen las normas, se está cimentando una sociedad más segura.

Pero no existe quien las haga cumplir, las leyes por sí solas no brindan mayor seguridad. Aquí es donde se plantea un problema grave: la falta de policías en la fuerza provincial. Diversos organismos calculan esa deficiencia entre 3000 y 5000 oficiales. Por eso es una propuesta a analizar la posibilidad de ayudar, como un paliativo, en tanto se soluciona el problema de fondo (la carencia en la policía provincial), la creación de una fuerza de vigilancia a nivel municipal. Los fondos, al igual que en el caso anterior, existen. Sólo que decisiones políticas hacen que se desatinen a otras cuestiones.

Favorecer el desarrollo comercial de la zona.

A pesar de la mala imagen que algunos empresarios tienen en la opinión pública, existen muchos empresarios honestos y sabemos que sin empresa no hay desarrollo económico posible. Así como la familia es la célula básica de la sociedad, la empresa es la unidad de producción de la economía. Por tal motivo, queremos ayudar al desarrollo comercial de la zona, conscientes de la importancia de esta actividad en la generación de puestos de trabajo.

En tal sentido, proponemos como aspectos a debatir el aumento de los espacios disponibles para estacionamiento, un transporte público más fluido, la peatonalización de ciertas zonas (en función a lo que propongan los vecinos), ayuda para la capacitación de los trabajadores/as y en general, asistencia en diversos aspectos empresariales, económicos, que devuelvan la importancia que siempre ha tenido esta zona comercial en la vida económica y social cordobesa.

Queremos transmitir a los comerciantes de la zona la importancia en nuestro proyecto de un fuerte e importante avance y desarrollo empresarial sostenible, situación que conlleve mayor crecimiento y bienestar para Córdoba, y para todos los cordobeses, en aspectos tan importantes como el desempleo, principalmente apostando por un mayor desarrollo de las pequeñas y medianas empresas.

Los miembros de Primero La Gente creemos en los valores democráticos. Por eso queremos crear un plan de desarrollo para Córdoba, pero no unilateralmente, sino consensuado con los vecinos. Porque esa es nuestra convicción: primero, las necesidades de la gente, no las de los políticos.