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Consejo de Partidos
Políticos de Córdoba.
Bases
para un Primer Documento
de los partidos políticos de Córdoba
- Presentación y Espíritu
del documento.
Los
partidos políticos de Córdoba, integrados en el nuevo
Consejo de Partidos Políticos, queremos abrir un espacio de
diálogo, sincero y directo, con todos los ciudadanos de nuestra
provincia y en especial con aquellos que hace tiempo han dejado de
confiar en éstas que son las instituciones políticas
naturales de la democracia.
Advertimos
la ausencia de participación que se viene constatando en forma
creciente, desde el retorno de la democracia en 1983 a esta parte.
Nos
preocupa no sólo que cada vez sea menor la cantidad de personas
dispuestas a canalizar sus inquietudes políticas a través
de estas instituciones, sino además la calidad de los candidatos
que surgen de las estructuras partidarias para ocupar funciones en
el Estado. En muchos casos estos dirigentes no tienen la idoneidad
moral y técnica que nuestra provincia y nuestro país
requiere.
Sería
sencillo enumerar una lista de razones sociológicas que pueden
explicar esta distancia respecto de lo político asumida por
la ciudadanía en general y que provocan la crisis de representación
que nos afecta.
Pero,
con ese diagnóstico, no estaríamos asumiendo la responsabilidad
que nos toca, como dirigentes políticos, por no estar a la
altura de las circunstancias y de las expectativas de la sociedad.
En
efecto, la primera falencia que produce el escepticismo y la visión
negativa de la comunidad en general respecto de lo político,
no puede ser otra que nosotros mismos, los hombres y mujeres que hoy
tenemos posiciones directivas en las estructuras de los partidos políticos
y que no hemos sabido responder a las demandas de un cambio de fondo.
Asumir
con humildad y con realismo que existe un problema grave y que nosotros
somos parte de ese problema, tal vez sea la primera instancia necesaria
para regenerar el entusiasmo de la gente, y en particular de los más
jóvenes, por participar en un proceso de cambio y de renovación
de los partidos políticos y a través de ellos del país
todo.
- Temas que deberían ser incluidos
en el "mea culpa".
Además del reconocimiento personal
de nuestra responsabilidad deberíamos puntualizar los defectos
estructurales que nos comprometemos a transformar.
- Sistema de Premios y Castigos dentro
de los partidos políticos.
No hay reglas claras, para saber cómo se puede progresar
dentro de los partidos. La única regla es el peso de estructuras
clientelistas que obliga a conformarlas.
A pesar de la ley, no es transparente la forma de elegir a las autoridades
y a los candidatos.
- Caudillismo de sus líderes.
El sistema de liderazgos es tan fuerte que pasa a ser un sistema
de caudillos. De allí que no hay punto medio: o no hay internas
o si no, son internas a muerte.
- Financiamiento poco transparente.
De la estructura
De las campañas
De los dirigentes.
- Ausencia de Excelencia en la acción
política.
No Trabajamos para que la participación política
haga a las personas mejores ciudadanos. Nos aprovechamos de la gente
a través de estructuras clientelistas. No se invita a la gente
a participar por temor a incorporar un "competidor"
- Excesos en la Disciplina partidaria.
Se ha convertido en una cadena de "obediencia debida".
El dirigente no responde a la gente, sino al partido.
No están garantizados los mecanismos del disenso.
- Espíritu corporativo de los
partidos.
Al no facilitar una flexibilización de la norma que otorga
el monopolio de las candidaturas a los partidos políticos.
Al no priorizar la reforma política y electoral
Al aprovecharnos de los errores del sistema electoral y político
(sumatorrias, ej. del jury de enjuiciamiento, etc) Al encubrir casos
de corrupción en nuestras filas y no denunciarlos para que
"el partido no pierda imagen".
- Excesiva connivencia con la prensa
y los medios de comunicación.
Hemos aprendido a jugar el juego de los medios de comunicación,
potenciando la demagogia y el populismo.
- Vaciamiento del debate ideológico.
Falta de formación cívica, técnica y ética
Exceso de pragmatismo y espíritu maquiavélico.
Falta de consenso sobre políticas de Estado.
- Falta de compromiso con el ideario
republicano y federal.
Sobre todo en los partidos nacionales. Los diputados y senadores
no representan a Córdoba sino a su partido.
- Falta de compromiso con la gente.
Nuestro compromiso es cada vez más restringido a nuestro
interés por lo electoral. Pero no estamos desarollando soluciones
de fondo. Los partidos que han participado en gobiernos municipales,
provinciales y nacionales deberían acentuar su mea culpa en
este sentido.
- Acciones que deberían acompañar
la difusión de este documento.
- Presentación del Documento
en un "Encuentro entre partidos y Fuerzas Vivas"
La presentación no
debería ser para que una vez más hablen los políticos,
sino para escuchar a todas las instituciones representativas de
Córdoba, sobre qué debemos cambiar y cómo?
- Generar un esquema de debates,
charlas y conferencias
sobre cada uno de los temas incluídos en el mea culpa
- Abrir una página de Internet
del Consejo de Partidos Políticos
donde haya link a todos los partidos pero además se presenten
confrontación de ideas, foro de debate, etc.
- Organizar una "Jornada de Puertas
Abiertas" de todos los partidos de Córdoba.
Una especie de feria donde la gente conozca a todos los partidos,
sus diferencias, etc.
- Legitimar esta acción política
con la presentación del documento al Sr. Gobernador de Córdoba
y otros funcionarios
- Solicitar apoyo en medios y en
prensa para difundir todas estas acciones.
- Cómo sigue el plan después
del Mea Culpa.
Creemos que después de este proceso de reflexión
sobre los problemas internos de los partidos políticos y este
"mea culpa" (que nos llevaría todo un trimestre) el Consejo
de Partidos Políticos debería avanzar en dos etapas:
- Etapa de instrumentación
de los cambios, proponiendo que tengan tratamiento legislativo.
- Etapa de Consenso sobre Políticas
de Estado.
Instrumentados los cambios, podemos avanzar hacia un consenso
legitimado sobre educación política y general, etc.
Antes, como no habremos atacado el escepticismo, será tomado
como un nuevo "arreglo" político, en el peor de sus sentidos.
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