Las 5 prioridades.

 

  1. Los cordobeses queremos seguridad.
  2. queremos que haya reactivación y empleo
  3. Queremos que la ciudad funcione
  4. Que disminuya la pobreza y la marginación, pero no con dádivas sino con educación.
  5. Y queremos que se produzca una profunda reforma política.

Un shock de Seguridad

  • Nuestra propuesta, desde la órbita municipal es generar una Guardia Municipal con competencias preventivas en una primera fase concentradas en el delito de robo y hurto pero luego ampliadas a un control general de la ciudad (alcoholismo, mala conducción, parques, paseos y espacios públicos, respeto por monumentos históricos, etc)

Turismo para generar empleo.

  • Polo turístico internacional.
    Movilizaremos a toda la ciudad en torno a grandes eventos en fechas especiales, promocionados a nivel internacional. Queremos ser el centro del turismo de la región.

  • Convirtamos a Córdoba en una "marca registrada"
    como paraguas para insertar nuestros productos en el mundo, con normas de calidad. Un vínculo económico directo de Córdoba con los grandes mercados, sin pasar por Buenos Aires.

  • Areas estratégicas para la construcción.
    con beneficios impositivos y apoyo de recursos humanos desde la Municipalidad. La ciudad no puede seguir creciendo sin planificación.

  • Compromiso Córdoba.
    Invitaremos a toda la comunidad a firmar un acuerdo de desarrollo sustentable para los próximos 25 años.

  • Desarrollo de capital humano.
    Queremos trabajar en red con las universidades de Cba e instituciones educativas para formar dirigentes públicos y emprendedores privados.

Acción social sin manejos políticos

  • Fundación Social Municipal.
    Concentrará todos los recursos sociales municipales y aportes privados. Las ongs tendrán representación mayoritaria en el directorio. Control del Tribunal de Cuentas municipal y de auditorías externas.

  • Programa Preventivo de salud.
    Los Dispensarios serán centros de prevención aunque también de acción primaria. Los niveles más complejos (actuales hospitales) deben recaer sobre la provincia.

  • Programa Familia Cordobesa.
    La familia será el eje de las políticas sociales.

  • Córdoba: capital de las ongs.
    Dispondremos de un edificio en un punto estratégico de la ciudad, con todos los servicios para concentrar la acción del 3er Sector y facilitar la participación de los ciudadanos.

  • Hacia un plan social integral
    Queremos que las instituciones en cada zona de la ciudad coordinen sus acciones: la escuela, la comisaría y el centro de salud; las parroquias y las ongs que trabajan en la zona; el Centro Vecinal, los clubes, el gobierno municipal, provincial y nacional, las empresas con compromiso social radicadas en la zona, etc.

Ataquemos la corrupción a fondo

  • Inmediata suspensión de todos los contratados políticos.
    Y una prohibición de nombrar nuevos contratados, salvo los secretarios que acompañen al Intendente (que no serán más
    de 8).

  • Concurso público para todos los niveles.
    Para los cargos que no sean congelados porque supongan un servicio directo a la gente (dispensarios, escuelas, etc)

  • Transformación total del Concejo Deliberante.
    Fin de la mayoría automática para el partido ganador.
    Fin de la listas sábanas para elegir a los concejales.
    Creación de un cuerpo único de asesores para todo el Concejo y eliminación de los contratados por cada concejal.

  • Fin de las listas sábanas.
    Elección de un concejal por zona, sin necesidad de que el candidato lo sea por un partido.

  • Modernización del Concejo,
    para que los vecinos participen (a través de internet y de otros medios), con un centro de estudios estratégicos en el que participen las universidades de la ciudad.

  • Control de la corrupción.
    Para ello el Tribunal de Cuentas debe convertirse en un organismo técnico, con jueces estables elegidos por concurso y no por votación como es ahora.

  • Directores de los CPC elegidos por los vecinos.
    Los vecinos de la zona elegirán a los candidatos sin necesidad de que estos provengan de un partido político.

  • Jueces de faltas elegidos por concurso público.
    Para producir una sensación de "fin de la impunidad" necesitamos a los mejores Jueces de faltas, elegidos por concurso público.

  • Información pública permanente de las cuentas.
    Por internet. Allí se publicarán la declaración de bienes de los funcionarios y concejales y el detalle de los actos de gobierno, con un control de gastos.

  • Presupuesto transparente,
    que contenga déficit cero durante toda la gestión (4 años). Con auditoría externa de Universidades y Consejos de Profesionales de Córdoba.

  • Lucha contra la evasión.
    Reasumir la tarea soberana de cobrar impuestos con eficiencia y con equidad. Basta de moratorias, de perdones, y de impunidad. Proponemos que aquellos que no pueden paguen sus impuestos con servicios a la municipalidad.

  • Modernización.
    Transformación de la estructura municipal para adecuarla a los nuevos requerimientos. Incorporación del gobierno electrónico, y las nuevas tendencias en administración pública comprobadas en su eficiencia.

  • Máxima austeridad fiscal,
    para alcanzar mejor calificación y acceder a créditos en el mediano plazo.

Una propuesta para el transporte público.


El servicio de colectivos es una herramienta fundamental de Justicia Social de la ciudad. Porque, para las personas marginadas que no tienen otra opción y que viven -generalmente- en las afueras de la ciudad, es la único medio accesible para movilizarse.

Los pasajeros sólo pedimos un ómnibus en condiciones, que pare a horario, sin que suba el boleto por "semejante solicitud". Estamos dispuestos incluso a caminar unas cuadras, si supiéramos que las otras condiciones se cumplen.

Los estudios que hemos realizado indican que eso es en un todo compatible con un sistema rentable -aún en el contexto de la crisis económica actual- sin necesidad de que la gestión sea asumida por el municipio (lo que supone un foco de corrupción y de ineficiencia. Las pruebas están a la vista con la experiencia del T.A.M.S.E.

Se necesita decisión política para encarar la solución de fondo: hay que producir un corte y terminar con el desvarío que supone seguir manteniendo la TAMSE en la órbita estatal con el consiguiente gasto en nuevas unidades (que pronto serán viejas) pagadas con el bolsillo de todos los contribuyentes.

El municipio debe dejar de ser parte como es hoy con la TAMSE y recuperar el sentido del árbito, generando un nuevo marco regulatorio y llamando a licitacion sobre la base de la ciudad dividida en tres corredores, con tres empresas concesionarias similares entre si, en cuanto a situación patrimonial, cantidad e unidades, personal afectado, etc. Hay empresas que han trabajado con seriedad en Córdoba como son Coniferal y Ciudad de Córdoba que deberían ser invitadas a participar en el nuevo sistema.

Pensamos en un sistema de largo aliento, donde las empresas continúen brindando el servicio -sin plazo- mientras cumplan con el contrato y que inmediatamente caiga la concesión cuando no lo cumplan. Esto alentará un compromiso más perdurable por parte de las consecionarias y no la especulación cada vez que los contratos comienzan a llegar a su fin.

El personal por ómnibus no puede superar los 3,3 empleados por cada coche en servicio, garantizando sus derechos de convenio y antigüedad, aunque modernizando las cláusulas para posibilitar una optimización.

Cada empresa asumirá el riesgo de sus inversiones y deberá prestar un eficiente servicio a efectos de recuperar los pasajeros perdidos en los últimos años.

La clave para la recuperación del sistema de transporte público pasa por recuperar la legalidad y el equilibrio. Para ello hay que intensificar los controles sobre los transportes irregulares (ómnibus truchos, Trafics, Remises y autos particulares) a fin de erradicar el transporte irregular, prohibir y controlar la acción de los cospeleros y sostener los pasajeros del sistema.

La prioridad del sistema de transporte debe ser fortalecer el sistema de ómnibus en primer lugar, porque es lo más conveniente para el desarrollo de la ciudad. No podemos renunciar a lograr que la mayor parte de la población se decida a dejar sus autos particulares y movilizarse a través del sistema público, una vez que el sistema recupere su regularidad y un nivel aceptable de servicio.

En segundo lugar de prioridad se encuentra el sistema de taxis y por último el de remises, que debe ser sometido a una regulación muy estricta para que no supongan una competencia a los otros dos. El remis debe convertirse en un servicio de calidad, que es contratado por teléfono y que tiene un costo superior al taxi que circula por la calle. Terminemos con las distorsiones que produce el funcionamiento irrestricto de los remises.

Por último, queremos confirmar que -aunque parezca mentira- hoy se podría lograr una baja del boleto en lugar de una suba si se lograra una concertación con todos los actores para la reducción de los actuales costos, ya sea por cargas impositivas, intermediación, convenio colectivo, compras a gran escala, etc. o subsidios (pero transparentes y regulados, no como ahora) por parte del poder concedente, es decir la Municipalidad.