Datos básicos

1era Etapa
1000 guardias municipales
60 millones de pesos
9% del presupuesto municipal


 

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"Reglas Claras"

 

Más allá
de la propuesta

Para que una ciudad funcione, tiene que haber respeto por la ley. Llegó la hora que "el que las haga, las pague".

En Córdoba -como en toda la Argentina- la sensación de impunidad nos está destruyendo como sociedad. Es tan evidente que "el que las hace, no las paga" que todo el mundo se dedica a violar las normas -desde las menores hasta las más importantes- sin temor a ser castigado.

Incluso esta actitud se ha convertido en parte de nuestra "idiosincrasia".

Proponemos que el municipio asuma su responsabilidad. Es el primer nivel de gobierno y debe atender una urgencia tan importante como la seguridad de los vecinos. Hoy, la prioridad.

La propuesta es producir un shock de seguridad en la ciudad, para cambiar bruscamente esta sensación y esta actitud.

Pero el shock debe ser parte de un plan más amplio que contemple la acción más profunda desde la educación (desde las escuelas municipales y desde los medios de comunicación) y un plan de lucha contra la marginación que se concentre en transformar el Plan Jefes y Jefas de Hogar, para que deje de ser una "repartija" y se convierta en una herramienta de transformación social.

Hacia una Policía Municipal para la Ciudad de Córdoba

Un shock
de Seguridad


La ciudad necesita un shock de seguridad y en este sentido la municipalidad debe hacer algo en forma urgente. Es el primer nivel de gobierno y, aunque el ordenamiento legal todavía no le haya asignado el poder que debiera tener en esta materia, debe dar una respuesta inmediata y convertir a la seguridad en una prioridad municipal.

Es necesario generar una fuerza de Seguridad Municipal. Si seguimos esperando a que se resuelvan las falencias de la Policía Provincial nuestros hijos (y nosotros) correremos cada vez más peligros en nuestras calles
y en nuestros barrios.

Mientras se produce la reforma estructural de la policía provincial que proponemos para la órbita provincial, PLG quiere avanzar en una policía municipal

La idea es que esta fuerza sea un complemento de la policía provincial para enfrentar el corto plazo. Pero es saludable que trabaje con una relativa independencia para que no se trasladen todos las falencias de esa institución. Como horizonte, sin embargo, hay que discutir si la policía provincial no debería contemplar una descentralización hacia los municipios y crearse una Policía Municipal.

La propuesta no es "privatizar la seguridad". La policía debe existir (como de hecho existe) y mejorar. Este sistema sería para complementar la tarea de prevención y lograr -en un corto plazo- una ciudad más segura para todos los barrios, y no sólo para algunos.

Esta fuerza municipal -en un mediano y largo plazo- podría trabajar en un control amplio e integral de la ciudad y tener competencias en la prevención de alcoholemia y drogadicción en la calle, guardia de parques y paseos, etc. En el corto plazo, sin embargo, debe abocarse a la prevención del delito de robo y hurto.

Se trata de una cuestión de justicia social. Porque la seguridad en la ciudad, hoy, no puede ser sólo patrimonio de los vecinos que paguen su seguridad privada. La vida y la protección de los bienes en ciertas zonas críticas debe ser garantizada por la municipalidad, si la provincia no lo hace.

¿De dónde salen los fondos? En la municipalidad se malgastan demasiados recursos en cuestiones que no son prioritarias. Hay que ahorrar por un lado para asignar recursos por otro a cuestiones como ésta, que son "de vida o muerte". Cuando uno estudia en detalle el presupuesto municipal confirma que es posible.

Funciones de la Guardia Municipal

Esta fuerza municipal -en un mediano y largo plazo- cumplirá la función de un control amplio e integral de la ciudad. Desde la prevención del delito de robo y hurto hasta el control del cumplimiento de las ordenanzas.

  • Prevención de robos.
  • Prevención del alcoholismo y la drogadicción en la calle
  • Control integral de seguridad y orden en los barrios.
  • Guardia de espacios verdes.
  • Regulación del tráfico, Control de velocidad, Control de alcoholemia.
  • Detección e informe a la Municipalidad de problemas sin resolver en la vía pública

Es importante la calidad humana y técnica de los contratados para que vigilen los barrios. Un agente en la calle preparado y honesto que interactúe con la comunidad y se gane el respeto de los vecinos, es un mensaje de cambio muy fuerte.

Ni de izquierda ni de derecha

El delito no solo surge por la pobreza. De hecho, los delincuentes en las barriadas pobres de la ciudad son un ínfimo porcentaje en comparación con la gente honesta y decente que quiere trabajar para conseguir su sostén de una forma digna. Esa gente honesta sufre más que nadie en la ciudad el delito de sus vecinos "delincuentes".

El mismo porcentaje se repite en todos los barrios de Córdoba. Como contracara, inescrupulosos y delincuentes dispuestos a incumplir las normas hay en todos los estratos sociales. Unos roban billeteras y los otros roban evadiendo impuestos o realizando quiebras fraudulentas.

La principal causa que potencia el delito (y los delincuentes) es la impunidad. Si no hay castigos ejemplares, el delito aumenta, aquí y en cualquier lugar del mundo.

Sin embargo, una acción firme contra los delincuentes, no debe significa violentar las garantías constitucionales ni los derechos humanos del delincuente perseguido y apresado.

Debemos asegurarnos que nuestros agentes tengan -también ellos- un respeto irrestricto por los límites que marca la ley.

Si sólo nos quedáramos con esta acción de corto plazo, estaríamos resultando insensibles a la marginación que potencia las conductas disvaliosas.

Para ello la municipalidad cuenta con tres herramientas de acción social importantes, además de la acción inmediata de organizar una fuerza de seguridad municipal para contrarestar el aumento de la delincuencia.

Ellas son:

  • La educación formal, al menos en las escuelas que dependen de la municipalidad
  • La educación informal a través de campañas masivas o segmentadas de concientización sobre valores.
  • la acción social directa sobre grupos de riesgo como son los niños y los jóvenes. El plan Jefes y Jefas de Hogar, que pasa por la municipalidad debe pasar debe dejar de ser una simple "repartija" para convertirse en una herramienta de transformación social.

Alentar una nueva conciencia social.


De esta manera queda claro nuestro objetivo último. Mientras aplicamos una política firme en la lucha contra el delito, debemos trabajar en la concientización generalizada en torno a un nuevo modelo de sociedad, en la que el respeto por la ley y el orden público sea parte constitutiva de nuestra idiosincrasia.

Somos conscientes, sin embargo, que la transformación efectiva de nuestras conductas como ciudadanos no estará dada sólo por el temor a la sanción sino fundamentalmente con el desarrollo de una conciencia común de compromiso con un proyecto comunitario de largo plazo.

El sentido de Nación y de comunidad, la solidaridad con los vecinos, la sensación de ser parte de un gobierno y de una sociedad que se preocupa por cada uno de los ciudadanos y los respeta, ayudará en el largo plazo a forjar una nueva conciencia social.