El hospital de la demagogia

Por Sebastián García Díaz
Presidente de Primero la Gente / Candidato a Intendente.

Los vecinos de Villa Libertador y barrios aledaños esperan desde hace años la construcción del Hospital del Sur, para tener un centro cerca de sus hogares. Tanto el gobierno provincial como el municipal, justo en el año electoral, toman la anhelada decisión de ponerse en campaña (tómese la palabra campaña en todas sus acepciones).

Dada la disputa entre ambos, y priorizando quién se saca la foto inaugurando el hospital, todos se pelean por liderar la construcción. Finalmente la Provincia decide ceder el terreno y la Municipalidad se hará cargo de la construcción con fondos de la Nación.

Pero los vecinos sabemos cómo terminan las cosas cuando son concebidas de esta forma: lo haga quien lo haga, habrá que ver luego quién lo mantiene y quién lo gestiona, para que no ocurra como en muchos hospitales y dispensarios, que tienen un porcentaje alto de su capacidad deshabilitada.

Desde Primero la Gente queremos dar a este debate político-demagógico un poco de sentido común.

El Hospital del Sur tiene que ser construido por la Provincia. Cada peso que la Municipalidad invierta en un centro de este tipo es un peso mal gastado, puesto el rol del municipio en materia de salud son principalmente la prevención y la atención primaria. La provincia por su parte debería hacerse cargo de construir y administrar los hospitales, puesto que su presupuesto es mayor y además porque estas instituciones atienden vecinos de diversas ciudades. Este es el rol del gobierno provincial.

La ciudad de Córdoba no puede seguir permitiéndose el dispendio del dinero de los contribuyentes en proyectos destinados exclusivamente a captar votos, disfrazándolos de vocación de servicio a la comunidad.

Los vecinos de la zona serán entonces, más tarde o más temprano, defraudados en su fe colectiva. Creerán el día que se inaugure que le ganaron una batalla a la burocracia política pero no: la burocracia, cuando pasen unos años, ganará 1 a 0. ¿Quién pagará el arreglo de los equipos de la sala de partos cuando se descompongan? ¿Tardarán lo mismo que se tarda en arreglar los baches, cortar los yuyos o en refuncionalizar la planta cloacal de Bajo Grande?  

Es muy preocupante cuando los gobernantes gestionan sin mirar su propio presupuesto, sólo pensando en quedar bien hoy con los vecinos y pelear con el adversario político, no importa lo que pase después cuando ellos ya no están en el poder.  

Ese es el caso de este Hospital del Sur que a toda costa quiere administrar el municipio. El presupuesto de la Ciudad en Salud es de $ 139 millones y el que invierte la Provincia sólo en hospitales de la ciudad supera los $ 217 millones. Mantener este nuevo hospital del Sur -aunque la construcción sea con fondos nacionales- nos costará a los vecinos unos $ 20 millones anuales. Hay que tener en cuenta que ésto es el 35 % del presupuesto destinado a dispensarios (con todas las necesidades que hoy tienen dichos centros de salud).

La verdadera Política de Estado, por la cual los vecinos debemos pelear, es que haya una clara división de competencias entre los niveles de gobierno. Los hospitales municipales deberían ser transferidos a la Provincia y los programas de atención primaria y prevención así como el servicio 136 deberían ser concentrados en la Municipalidad porque éste es su ámbito natural.

Hoy, por esta falta de orden en las competencias, cuando llega un paciente grave a un dispensario municipal, lo sacan a la calle, para poder justificar que llaman de urgencia al servicio provincial 136. A este punto ha llegado la falta de interacción entre los dos niveles.

La municipalidad debería concentrar todos sus esfuerzos en gestionar los dispensarios y desarrollar acciones contundentes de prevención, que es el pilar de las políticas en salud a nivel mundial. Si la Provincia se hiciera cargo del Hospital de Urgencias y del Infantil, el municipio podría invertir los $ 52 millones que gasta en ellos, en duplicar el presupuesto asignado para Dispensarios (que hoy es de $ 45 millones).

No nos olvidemos que se trata de una sola billetera: la nuestra. La de los vecinos. No es la billetera de Kirchner, de De La Sota, o de Juez. Es nuestro dinero con el que estos políticos se están peleando en sus luchas de poder.

Todos los vecinos debemos apoyar las manifestaciones de la gente de Villa Libertador para que este Hospital sea una realidad. Pero no le hagamos el juego a la demagogia: le exijamos a Juez que gestione para que este hospital (y los otros hospitales municipales) sean llevados adelante por la Provincia.