La visión de la ciudad


¿Cuánto cuestan nuestros
empleados municipales?

 El proyecto que todos los cordobeses anhelamos es convertir a Córdoba en una ciudad de oportunidades, que genere crecimiento, riqueza y trabajo genuino. Sólo un objetivo así de concreto y así de ambicioso puede aglutinarnos. Pero necesitamos inversión. Y para eso hacen falta recursos.

¿De dónde saldrá la plata? No de aumentos de impuestos, porque los vecinos -con justa razón- no lo toleraríamos. La otra salida fácil (e irresponsable) es generar un mayor endeudamiento del que ya tenemos. Pero hay una tercera vía que el intendente Luis Juez debería atreverse a explorar: son los propios recursos de la Municipalidad, pero asignados como corresponde.

Los vecinos tenemos la sensación -lamentablemente no podemos tener certeza, porque el presupuesto y su ejecución no se publican ni siquiera en una página de Internet- de que, a más de la TAMSE, existen varios agüeros negros. El más importante es, sin duda, el que se refiere a los sueldos de los empleados municipales.

El 50 % del presupuesto de la ciudad se va en sueldos. ¿Es correcto? ¿Necesita la Municipalidad los casi 8.500 empleados? ¿Y es correcto que ganen un sueldo promedio de 2000 pesos? No entro en elucubraciones técnicas. Sólo invoco el sentido común de los vecinos de Córdoba: todos sabemos que la intendencia podría funcionar con menos de 4000 empleados. Y que las sucesivas concesiones al SUOEM han distorsionado las reglas laborales a un punto extremo.

¿Por qué ningún dirigente local quiere asumir el costo político de gritar esta verdad? Hay demasiados empleados públicos municipales viviendo de nuestras tasas y contribuciones. Resolver grandes distorsiones como ésta, nos permitiría conseguir fondos genuinos para afrontar las verdaderas prioridades: obras pendientes, servicios que deben ser reestructurados, educación, cultura, incluso seguridad preventiva.

Arreglos políticos.

El año pasado surgió una oportunidad única de ir reduciendo la planta por una ola masiva de jubilaciones. Pero no: Juez decidió saldar rápidamente esa brecha con más de 1200 contratados.

La pregunta que uno siempre se hace es: ¿sí los miles de contratados que cada intendente le va sumando a la planta supuestamente llegan a superar las falencias de la planta permanente, cómo es que no la hemos superado ya?

El argumento no se sostiene: no son ni más ni menos que contratados políticos, que no ingresan por concurso, que se amontonan en el palacio 6 de Julio y que luego de un tiempo comienzan a presionar para estar en la planta permanente.

Hay excepciones en áreas sensibles como salud, por ejemplo, pero no estoy hablando aquí de las excepciones, sino de la maldita regla del clientelismo disfrazado de distribución de cargos a gente amiga.

Por estos días -que curioso que haya sido en Enero cuando no hay “moros en la costa”- Luis Juez y Rubén Daniele, negocian para dar un nuevo marco legal a los empleados municipales.

Daniele puede ser felicitado como gremialista. A lo largo de todos estos años consiguió de los sucesivos intendentes lo que buscaba. Y no ha escatimado medios en atención a los fines. Incluso ha “quemado” dos o tres veces el palacio municipal para que los negociadores le tengan miedo y sientan que “nadie puede ponerse en contra del SUOEM”.

Pero Juez llegó al poder comprometiéndose a no transar con las corporaciones. Y él nos representa a todos. Al millón y medio de cordobeses. A los que pagamos a la intendencia para tener cloacas, asfalto, dispensario y farolitos; no para tener cada vez más empleados!!

¡Firme Sr Juez entonces! Que alguien tiene que hacerle saber a Daniele que los cordobeses ya no seremos presas de su coacción. Y que estamos dispuestos a defender con la misma energía con la que él defiende sus intereses sectoriales, nuestro interés general. Porque es nuestro dinero. Y es nuestra ciudad destruida. Y son los empleados que nosotros queremos tener y no los que el SUOEM logre imponer o negocien bajo cuerda con Juez. Al final de cuentas el Sr. Juez también es nuestro empleado, nuestro servidor.

Los buenos empleados

Hay empleados municipales honestos, capaces, de gran experiencia y sentido del servicio público. Los vecinos necesitamos que ellos se pongan del mismo lado que nosotros.

La acción del SUOEM hasta ahora ha puesto a los cordobeses en contra de sus empleados. ¿Qué futuro tiene una ciudad administrada con este esquema?¿Y qué satisfacción puede tener para los municipales un trabajo que está tan mal visto por los que serían sus “clientes”?

Tal vez el sempiterno Daniele debería hacer ya un paso al costado. Para que los cordobeses podamos hablar frente a frente con nuestros empleados públicos. Y debatir cómo construimos esta “ciudad de oportunidades”. Cuántos, cuáles y con qué sueldos son las personas que deben estar al frente de la administración de este proyecto, desde la municipalidad y qué alcance la damos a la necesaria reestructuración y modernización del funcionamiento del Palacio 6 de Julio y de las otras dependencias.

Hay que incorporar transparencia y competencia, hay que establecer concursos, hay que reasignar personal según prioridades. Incluso hay que definir conjuntamente con estos buenos empleados en qué áreas se requiere empleados de planta con estabilidad laboral y en cuáles profesionales temporarios convocados para proyectos particulares.

Si -como creo- Daniele se aferra a su trono, ha llegado la hora de que un intendente con agallas lo enfrente con dureza. El que lo haga, recibirá el apoyo y el reconocimiento de los vecinos que estamos cansados de ser eternos financiadores de acuerdos espúreos entre políticos y sindicalistas.

Sebastián García Díaz
Presidente de Primero la Gente