Primero la Gente en Río Ceballos


CRISIS HÍDRICA E IMPREVISIÓN  POLÍTICA

GRAVE PROBLEMA EN  PROVISION DE AGUA POTABLE DE IMPORTANTE SECTOR DEL GRAN CÓRDOBA

 

Arq. Paula Allub
Junta Directiva de Primero la Gente

 

La continua bajante del dique La Quebrada, y el riesgo del colapso del sistema de distribución de agua potable en las Sierras Chicas puso en alerta la crítica situación que enfrentan Río Ceballos, Unquillo y Mendiolaza para su provisión de agua potable.

La falta de lluvias en la zona repercute en el nivel del dique La Quebrada, que presenta una bajante de nueve metros.

Por ello en los últimos tiempos se adoptaron un conjunto de medidas: evaluación y habilitación de antiguas fuentes que alimentan de agua al sistema, como son los casos del pozo Islas Malvinas en Unquillo, los pozos La Querencia en Ñu Pora y en la zona de La Quebrada y otros mas a corto plazo. Estas medidas contribuyeron a mermar el volumen de agua que se procesa en la Planta Potabilizadora, que de 400 metros cúbicos hora que estaba tratando, pasó a procesar 230 metros cúbicos en ese período.

Para poder concretar estas obras los gobiernos nacional y provincial hicieron importantes aportes. Además se comprometieron a ejecutar dos obras de infraestructura, se trata de la construcción de una cisterna de almacenamiento en la planta potabilizadora y la realización de una perforación subálvea en cercanías de la planta.

De todas las alternativas que se analizan para remediar este problema que afecta a unas 60 mil personas, podría tener una solución en un proyecto para llevar agua a esas poblaciones desde la planta potabilizadora de La Calera.

Además se insististe en la necesidad de iniciar las obras de infraestructura postergadas desde hace muchos años que permitirían enfrentar la situación a mediano y largo plazo. Entre las mas importantes la construcción de azudes en los afluentes del lago, y el dragado en importantes sectores en el embalse que hoy se encuentran secos. Con estas obras se contribuiría a controlar el ingreso de sedimentos y se aumentaría la capacidad de almacenamiento en el embalse.

Grado de contaminación preocupante

La Reserva Hídrica del dique La Quebrada ya presenta un grado de contaminación severo con presencia de coliformes. Producto de los efluentes cloacales de la urbanización carente de redes cloacales y resuelta mediante sangrías, que escurren sin ningún tratamiento sobre la base rocosa, para ir a desembocar en los cursos de agua superficiales los que ya comenzaron a contaminarse. 

Por otro lado la urbanización acelerada del sector produce un proceso de desertificación que incide en la retención de la cantidad de agua de lluvia en los cursos subterráneos que son los que alimentan los cursos de agua superficiales en época de sequía.

La ausencia de controles durante largos años, situación que pareciera recién en las últimas semanas toman conciencia todos los argentinos, es una de las causas del grave deterioro de esta reserva hídrica.

El único modo de solucionar el problema es la provisión del vital elemento desde la cuenca de San Roque que requiere de una inversión estratégica significativa.

El estado también debe ser previsor de los problemas en las próximas décadas. Debemos perguntarnos: ¿Sabemos a que se destinan hoy los fondos que la  concesión del servicio de aguas de la ciudad Capital de la Provincia? ¿ se destinan a rentas generales o a otros fines?

Ese importante flujo de recursos debe destinarse ahora y en adelante a  la provisión de agua potable en la calidad que los nuevos tiempos requieren para vastos sectores del interior provincial, que por sus especiales características necesitan de grandes y estratégicas inversiones.

Un problema político


Las dificultades en el aprovisionamiento de agua potable, si bien se presentan ahora como consecuencia de la falta de precipitaciones  de importancia en la cuenca del Dique la Quebrada, no es solo un problema de los ciclos naturales; es el primer indicador de  varias crisis que  se convertirán  en  años venideros, en  un serio problema político.

Esta situación, consecuencia del crecimiento poblacional de las actuales áreas afectadas, tiene a incrementarse y extenderse a otros asentamientos urbanos del área de sierras chicas. Debemos tener muy en cuenta que este sector del gran Córdoba es el que recibe las mayores consecuencias  la explosión demográfica de la ciudad de Córdoba.  La estrecha correlación entre el impacto que reciben las localidades vecinas  de los departamentos Santa María y Colón  con lo que sucede en la ciudad Capital en un sinúmero de aspectos de vital importancia, amerita la creación entes con verdadera fortaleza institucional que no se vean afectados por circustancias políticas o alineamientos partidarios. Es hora de pensar en serio en el área metropolitana que conforma esta zona, la mayor densamente poblada de nuestro país luego de la que conforman la ciudad de Buenos Aires y su cono urbano, pues sus habitantes no pueden quedar como reenes entre jurisdicciones e intereses políticos. Sólo pensar en los múltiples problemas que hoy enfrenta el Gran Buenos Aires, da una pauta de los desafíos que en algunos años enfrentará la zona donde habitan la mayor cantidad de cordobeses. Esta es una responsabilidad política que tienen todos los gobiernos involucrados.

Es de esperar que las autoridades políticas dejen de manejarse en estos temas llevados por las urgencias y comencemos un tiempo donde los gobernantes trabajen sobre los verdaderos desafíos estratégicos que nuestras  comunidades requieren.