Córdoba:
Democracia transparente
Indice
-
Criterios Generales *
- Córdoba, democracia transparente. *
-
Reformas al Poder Ejecutivo municipal *
-
La transformación del Consejo Deliberante. *
-
Reformas en el Tribunal de cuentas municipal *
-
Nuevo Rol del Tribunal administrativo municipal de faltas *
II.1.
Criterios Generales.
El principio
que anima nuestra propuesta de reforma política en Córdoba
es no negociable: el poder es de la comunidad. Esto significa
que el poder de decisión debe estar lo más cerca posible
del vecino. Que tampoco quede la representación encerrada en
el marco de los partidos políticos, cuando los ciudadanos quieren
elegir como representante a vecinos prestigiosos que no militan en
ninguna fuerza.
El principio
de subsidiariedad, que obliga al Estado a no hacer lo que pueden
hacer los particulares o la comunidad -salvo sus funciones esenciales
de seguridad, justicia, salud y educación- también supone
para nuestra gestión un norte y un criterio de decisión.
Por último,
estamos convencidos que la búsqueda del bien común
que debe inspirar el gobierno de la municipalidad, obliga a sus gobernantes
a buscar, en un marco de respeto incondicional al equilibrio fiscal,
la mayor cantidad de servicios municipales y la eficiencia en la gestión
con el menor costo posible para los contribuyentes.
A continuación
detallamos algunas líneas fundamentales del proyecto de reforma
política integral que pretende presentar nuestro movimiento
en las próximas elecciones municipales.
Córdoba,
democracia transparente.
Para terminar
con la vieja política es necesario dar "golpes de muerte"
a la partidocracia, al clientelismo y a la corrupción. Nuestro
movimiento se propone instrumentar, en los primeros meses de su gobierno,
una reforma política de fondo. Pero no basado en cuestiones
circunstanciales, que luego -en el próximo período-
vuelven atrás, sino de cuestiones estructurales, con la intención
de forjar instituciones transparentes que perduren más allá
del próximo gobierno.
Una reforma
estructural supone la modificación de la carta orgánica
municipal para eliminar derechos que fueron establecidos por razones
corporativas en la última convención municipal.
La "mayoría
automática" al partido que gana y otras barbaridades políticas
de ese tenor están garantizadas por esta ley fundamental de
la ciudad. También habrá que propiciar la reforma
de leyes provinciales y de ordenanzas municipales. Es importante
que la reforma a todas estas leyes tenga una visión sistémica,
esto es, hay que transformar todos los aspectos que fallan y no sólo
algunos y lograr que las reformas políticas sean efectivas
De lo contrario -y según un aforismo muy popular entre los
políticos- haremos sólo un "cambio para que nada cambie".
Reformas
al Poder Ejecutivo municipal
La primera
decisión de gobierno será limitar los cargos políticos
en la estructura ejecutiva a nivel de secretarías y auxiliares
directos. Los demás cargos directivos se cubrirán
únicamente por concurso público de oposición,
bajo control de un cuerpo profesional de las universidades locales.
Estas decisiones dependen del intendente, y no habrá problemas
de implementarlo en lo inmediato.
Sin embargo,
este no es el principal problema de la planta política. El
verdadero costo político está concentrado en los miles
de contratados que cada gestión ingresa a la planta durante
su gestión. Martí nombró mas de 1600 contratados
(que luego pasaron a planta permanente) y la actual gestión
más de 1400.
Respecto
de estos últimos se dispondrá el fin de sus contratos
y es nuestro compromiso no nombrar a ningún empleado contratado,
y trabajar todas las áreas directamente con la planta permanente
de la municipalidad.
En la actualidad
hay una ordenanza que regula el concurso, pero en la realidad no se
ha cumplido nunca. Nuestra intención es firmar acuerdos con
las universidades de la Ciudad para organizar una especialización
en administración pública de la Municipalidad de Córdoba,
que será obligatorio como condición para concursar en
los cargos directivos.
La disminución
de los cargos políticos y la formalización del sistema
de acceso irá acompañado de mecanismos que garanticen
transparencia de los salarios de los directivos, con un sueldo
único que incluya todo concepto.
Se definirá
y publicitará que reconocimientos de gastos y viáticos
se harán y se eliminará cualquier otra remuneración
extra que no esté debidamente justificado.
Así
también debe hacerse operativa la norma que establece la obligatoriedad
de presentación pública de declaración jurada
de todos los funcionarios, tanto políticos como por concurso,
antes y después del desempeño del cargo.
Una vez
que "la cabeza" del Poder Ejecutivo municipal de ejemplo
de transparencia y austeridad, podemos exigir el mismo compromiso
por parte de todo el personal de la Municipalidad.
Los miembros
del movimiento PRIMERO LA GENTE creemos que ha llegado el momento
de pensar mecanismos que flexibilicen el principio de estabilidad
laboral del empleado público, que -en la actualidad- se
presenta como un obstáculo insalvable para realizar ciertas
reformas integrales que requiere el buen gobierno de la ciudad.
No hablamos
de ajustes indiscriminados o de cálculos fríos que
obligan a reducir el número de empleados sin importar en qué
área se desempeñan o cómo realizan sus trabajo.
Hay ciertas áreas del gobierno municipal que ofrecen servicios
básicos para los vecinos, pero hay otras áreas políticas
o burocráticas que han acumulado empleados hasta producir serias
distorsiones.
La sensibilidad
social del Gobierno municipal estará dado, en definitiva, por
el mejor servicio que pueda brindar en cuestiones esenciales como
salud y educación, y la eficacia y transparencia que le imprima
al desarrollo del plan de asistencia social, y no por el mantenimiento
de personal nombrado por cuestiones políticas.
En la misma
línea, es importante garantizar que los empleados puedan
elegir libremente la obra social, denunciando el contrato de exclusividad
actual con el IPAM.
La
transformación del Consejo Deliberante.
Aunque coincidimos
que el número de concejales no es el debate sustancial, sino
más bien la calidad de estos representantes, en un momento
en el que se requiere optimizar el funcionamiento de las instituciones,
propugnamos una disminución del número de Concejales
a 14.
La propuesta
se integra con nuestra intención de dividir la ciudad de Córdoba
en 14 zonas (coincidente con los 14 CPC planeados) para que cada zona
elija a un representante.
De nada
sirve, tampoco, hablar de "terminar con las listas sábanas"
a través del voto de preferencia (tachar candidatos o agregar
en espacios vacíos) si todo indica que los cordobeses no realizarán
semejante tarea en el cuarto oscuro. Nuestra propuesta es una simplificación
máxima: que cada zona de la ciudad vote un concejal. Esa
es una reforma efectiva: entramos al cuarto oscuro y encuentro la
boleta con un solo nombre (el representante que quiero para mi zona).
Los candidatos
de cada zona, podrán serlo de pequeñas organizaciones
políticas que se formen al efecto, cumpliendo mínimos
requisitos. Mientras el monopolio de los partidos políticos
para la presentación de candidaturas siga vigente por mandato
constitucional a nivel nacional y provincial, una solución
práctica de parte de nuestro gobierno será simplificar
hasta el extremo las formalidades para constituir un partido vecinal
que pueda presentar candidatos.
Estas mismas
organizaciones político-comunitarias podrán presentar
candidatos para elegir a los directivos del CPC de su zona y para
las autoridades de los centros vecinales. No creemos que sea bueno
unificar la figura del Director del CPC (que exige una personalidad
de liderazgo ejecutivo) con la del concejal de la zona (que responde
más al de un técnico capaz de interpretar las necesidades,
legislar y controlar).
Estas transformaciones
estructurales no nos garantizan sin embargo un mejor funcionamiento
del Concejo Deliberante, si no van acompañadas por reformas
en su dinámica funcional.
Desde limitar
el número de "proyectos de resolución" por
legislador, ya que estos proyectos no tienen ninguna consecuencia
práctica para la ciudadanía, hasta la conformación
de un cuerpo único de asesores técnicos para todo el
CD en el que participen técnicos elegidos por concurso publico
o de las diversas universidades contratados para fines específicos
o técnicos voluntarios que quieran acercar su aporte, con lo
que cada concejal no debería requerir más que de una
secretaria/ayudante. Si el concejal quiere tener un equipo de prensa,
o alguien que le brindara otros servicios personales, deberá
pagarlo de su bolsillo.
Finalmente,
destacamos nuestro propósito de lograr un Concejo Deliberante
con ingresos transparentes para los legisladores en un esquema similar
al de los integrantes del ejecutivo.
Reformas
en el Tribunal de cuentas
municipal
Aunque es
una de las instituciones menos conocida por la comunidad, cumple un
rol fundamental en lo que hace a la transparencia de la gestión
municipal y la lucha contra la corrupción.
Lamentablemente
la selección de los miembros de este tribunal establecido por
la carta orgánica es pésimo, manteniendo el mal criterio
que se consignara a nivel provincial (¿estas seguro que a nivel provincial
es igual?).
Nuestra
propuesta es que la elección de los miembros del Tribunal de
Cuentas sea hecho por concurso Público de oposición,
bajo control de un cuerpo profesional de las universidades locales.
Nuevo
Rol del Tribunal administrativo municipal de faltas
Uno de los
compromisos más importantes que asume nuestro movimiento es
lograr un esquema de reglas claras para la ciudad que no sean reformadas
cada dos por tres y -sobre todo- que sean cumplidas por todos los
miembros de la comunidad, sin excepción.
Hecho este
ordenamiento, los juzgados de faltas –único órgano jurisdiccional
de la ciudad- pasarán a cumplir un rol esencial en la aplicación
de estas normas en los casos concretos. Es importante por ello, que
garanticemos la transparencia en la selección de los jueces
de falta. Nuestra propuesta es que sean elegidos a través de
concurso público de oposición.