Córdoba:
polo turístico.

¿Cómo generar una reactivación de corto plazo, que además no sea focalizada en un sector, sino que pueda dinamizar a toda la comunidad? Turismo.

Córdoba ha arrojado en los últimos años, resultados sorprendentes en lo que hace al movimiento turístico de la Sierras de Córdoba. En el último verano hubo 3 millones de turistas. La infraestructura turística de la región -aunque necesita modernizarse y ampliarse- es muy importante en relación con otras regiones del país.

Las condiciones naturales son óptimas: clima, montaña, lagos y ríos, flora, fauna, cultura y folckore, sumado a una forma de ser de la gente de Córdoba que "cae bien a todo el mundo".

No menos importante son los últimos logros como el haber conseguido que las estancias jesuíticas -y la "Manzana Jesuítica" en la ciudad- hayan sido declaradas "patrimonio de la Humanidad".

Sin embargo, la ciudad de Córdoba no ha aprovechado suficientemente el hecho de ser el centro urbano más importante de esta región turística, ni tampoco nuestras propias ventajas comparativas que nos hacen un lugar "muy interesante para visitar".

Hay turismo en Córdoba, por supuesto y en especial en algunas épocas del año. Pero bajo ningún aspecto la actividad turística ha sido proyectada como uno de los posibles pilares de la reactivación y el crecimiento de la ciudad.

Un proyecto de toda la ciudad.

En los últimos 20 años ha habido muchos esfuerzos individuales de empresarios e instituciones que necesitan del turismo y apuestan por su desarrollo en el marco de la ciudad.

Desde los grandes hoteles a los shoppings, los cines, el zoológico y el superpark, clubes deportivos, restaurants, etc, etc. Pero no ha habido una apuesta fuerte desde la Municipalidad a tomar el desarrollo del Turismo como la prioridad número uno y el proyecto económico más importante de la ciudad. Esa es nuestra propuesta.

Hagamos de Córdoba un polo turístico y convoquemos a interactuar en un proyecto grande a todos los sectores de la comunidad. No sólo a los empresarios, sino también a las universidades –necesitamos capacitar a los agentes y empresarios de turismo- y a las instituciones educativas de todos los niveles -para que se convierta en una cuestión cultural-, a las instituciones culturales y también sociales. Porque las personas que se capaciten en relación con las demandas del mercado turístico conseguirán trabajo.

La Municipalidad tiene mucho por hacer para que el desarrollo turístico se convierta en un proyecto de la ciudad. Desarrollo de infraestructura, accesibilidad (real y también virtual) a las ofertas turísticas, seguridad, previsibilidad de los contratos turísticos, castigo a las personas que abusen o estafen a los turistas, sistema de emergencia y de salud preparados para atender al extranjero, posibilidad de que personas de otros idiomas puedan movilizarse por la ciudad sin problemas y conseguir toda la información, asegurar que los lugares públicos pintorescos o interesantes estén abiertos al público la mayor cantidad de horas posibles, con guías, con souvenirs, con folletos... Y que toda la oferta turística tenga una efectiva promoción en el país y en el exterior.

No será posible darle la entidad que pretendemos si la municipalidad trabaja por su lado, y el sector privado y las ong por el suyo. Es necesario sentar a los tres sectores a planificar un proyecto integral en conjunto.

Proponemos en este tema –al igual que en los anteriores- no depender de las voluntades de los políticos que se sucedan en el gobierno de la ciudad. Debe convertirse en una política "de estado" local, y para garantizarlo hay que conformar una institución que planifique el desarrollo del proyecto turístico, que perdure en el tiempo y que sea autónoma del manejo político de la municipalidad.

¿Qué tenemos para ofrecer?


Siempre nos hemos acostumbrado a pensar un turismo que viene a visitar las iglesias de Córdoba que están en el centro, los edificios más importantes (Cabildo, Monserrat, etc) o lugares como "La Cañada" o el "Parque Sarmiento". Y que pasa y se va para las sierras. Algunas actividades que se organizan, como el Festival de Teatro, la salida del Rally Internacional desde el Estadio Córdoba o la FICO son excepciones que confirman la regla.

La tendencia del turismo a nivel mundial ha superado esas visitas a "edificios y lugares fríos". El turista quiere conocer la idiosincrasia del lugar, la cultura; visita ocasiones especiales, quiere ver movilización y organización en torno a eventos que no puede disfrutar en su lugar de origen. Quiere vivir momentos únicos. A la vez quiere sentirse seguro, comer bien, y saber que no tendrá problemas.

Córdoba tiene mucho potencial para explotar en este sentido. Somos una ciudad con 170.000 estudiantes jóvenes lo que supone un perfil muy particular. Somos una ciudad multicultural en lo que se refiere a presencia de diversas religiones, que -esta es una cualidad valiosa- se respetan, interactúan entre sí y son capaces de trabajar tras objetivos comunes. Todos conocemos la iniciativa del Foro Interreligioso por la Paz que se creó en Córdoba y que nuclea a representantes del la Iglesia Católica, de la comunidad judía, musulmana y protestante. En los últimos años nos hemos convertido en una ciudad de muy buenos restaurantes...

También hay cosas que están allí esperando ser explotadas: las márgenes del Río Suquía y el mismo río que podría generar variadas propuestas turísticas, la ampliación de la Cañada hacia la zona Sur, hasta la misma Carcel de Barrio Guemes!! o las villas de la ciudad (para demostrar que a la hora de presentar una propuesta turística hay que se creativos!!)

Nuestra propuesta contempla alentar desde la municipalidad la concentración de esfuerzos en torno a fechas paradigmáticas, al menos en una primera etapa.

La Semana Santa de Córdoba puede convertirse en una oportunidad turística para ofrecer a todo el mundo. Ya hay una base sólida desarrollada por la fe popular, que recorre -durante esos días- iglesias y asiste a celebraciones religiosas. Pero debemos generar una movilización similar a la que se produce en las ciudades andaluzas (particulamente en Sevilla) en esa fecha. Una celebración tan pintoresca que resulta inolvidable.

En Córdoba podríamos hacerlo mejor. Con estudiantes de todas las universidades y gente de todas las parroquias que realicen pintorescas procesiones religiosas por las calles de la ciudad. Con vestimentas, con antorchas, con representaciones, con imágenes gigantes... que en esa fecha se realice el concierto de las campanas, y que la comida sea muy especial. Que vivir la semana santa en al Ciudad de Córdoba se convierta en una tradición y en una vivencia única.

Con la Semana del Estudiante puede ocurrir otro tanto, teniendo en cuenta la cantidad de estudiantes que hay en la ciudad y la posibilidad de invitar a todos los estudiantes del país y del exterior a una fiesta especial para jóvenes.

Durante las vacaciones de Julio Córdoba puede ofrecer mucho más, y así con las diferentes fechas paradigmáticas que se vayan desarrollando (Venga a Navidad en la ciudad de Córdoba y luego vaya a las Sierras)

La ciudad entera debe estar abierta al turismo. Las plazas de la ciudad deben llenarse de significado y de vivencias. Podemos construir la "plaza de las religiones" para que haya eventos multirreligiosos, donde todos los credos recen por preocupaciones comunes.

Podemos hacer un Festival Internacional de Cine, podemos organizar una maratón de nivel internacional por las calles de la ciudad (ya hay varias, sólo es cuestión de apoyarlas), podemos hacer de los desfiles en los días patrios una verdadera fiesta que quiera ser visitada por gente de otras regiones.


Los beneficios son inmediatos.

 

No hay actividad que genere una reactivación más rápida, sin necesidad de mayor inversión en Córdoba que el turismo. Se podría decir que en el corto plazo, es nuestra única salvación.

Es importante señalar también cómo el turismo genera puestos de trabajo en todos los niveles: desde administradores y gerentes para los diversos emprendimientos turísticos hasta obreros para las construcciones nuevas que se realicen.

Es una actividad económica que rápidamente genera redistribución de ingresos y que permite participar a todos aquellos que tengan visión emprendedora.

El sólo hecho de lograr la consolidación de la Ciudad de Córdoba como un punto turístico central para los argentinos ya nos generará beneficios. Convertirnos en la capital de la región turístico que es –y sobre todo que será- la región serrana, multiplicará nuestras posibilidades.

Y nuestro mayor desafío –aunque eso nos llevará más tiempo y esfuerzo- será consolidar a Córdoba como un polo turístico apetecible por los turistas internacionales.

Debemos luchar por ciertas cuestiones de infraestructura básica, tales como el cumplimiento de la obra que se había prometido en el Aeropuerto Internacional Córdoba, y la terminación de la autopista Córdoba-Rosario.

Y habrá que forzar un cambio cultural importante, para que la Ciudad se predisponga a recibir a turistas de otras latitudes sabiendo que es su más importante "cliente".